Causa y Efecto: Piense en la última vez que una crisis golpeó su industria. Quizás fue un cambio regulatorio, una caída en los precios internacionales o una repentina sequía de inversión. Los periódicos al día siguiente seguramente encontraron una causa perfectamente lógica: “El mercado cayó debido a las declaraciones del presidente”, o “Las ventas se desplomaron por el nuevo impuesto”.
Categoría: Socionomía y Psicología de Masas | Tiempo de lectura: 5 min.
Como líderes de negocios y tomadores de decisiones, estamos condicionados a creer en el paradigma de causa y efecto. Por lo tanto, creemos que la economía es una máquina lógica. Entra una mala noticia, sale un mal resultado financiero.

Pero si somos honestos, ¿cuántas veces una “excelente noticia” en su sector no movió a los precios?. Además, ¿Cuántas veces el mercado ignoró un desastre inminente y siguió subiendo en una euforia irracional?.
Aquí es donde la inteligencia de mercado tradicional falla estrepitosamente: asume que los consumidores y los mercados son racionales. No obstante, no lo son.
A lo largo de nuestras investigaciones de mercado de vanguardia, apoyados en teorías profundas como la Socionomía de Robert Prechter, hemos comprobado que los eventos externos (las noticias, la política, los desastres) no determinan las tendencias del mercado. Es exactamente al revés.
Es el estado de ánimo social colectivo el que determina cómo reaccionará el mercado a los eventos.

Cuando la psicología de las masas es positiva, el rebaño ignorará las peores noticias económicas, racionalizándolas como “baches temporales”; sin embargo, cuando el estado de ánimo es negativo y temeroso, incluso el reporte financiero más brillante será visto con sospecha y cinismo, provocando caídas en picada.
Los mercados no son calculadoras; son barómetros de la psicología humana.
Además, como empresa, si usted basa sus proyecciones de ventas, la adquisición de licencias de software o la expansión de su infraestructura TI únicamente en las “noticias” actuales o en encuestas lógicas a sus clientes, está conduciendo viendo por el espejo retrovisor.
Usted está reaccionando al efecto, mientras que no ve a la causa.
Para tomar la delantera, necesita dejar de escuchar lo que la masa dice y empezar a medir los patrones invisibles de lo que la masa siente y hace.
Ese patrón existe. Tiene reglas. Tiene forma. Y lo que es más importante para su negocio: es medible y anticipable.

En resumen, la naturaleza humana, en toda su complejidad, no es aleatoria.
Se mueve en olas estructuradas que dictan el auge y la caída de las civilizaciones, las bolsas de valores y, consecuentemente, la demanda de sus productos.
Finalmente usted puede obtener ventaja de éste patrón.
¿Qué pasaría si pudiera ver exactamente en qué parte de la ola se encuentra su industria hoy mismo?
En nuestro próximo artículo: “El Rebaño Invisible“. Profundizaremos en el descubrimiento de Ralph Nelson Elliott y le revelaremos el patrón matemático exacto (de 5 movimientos hacia arriba y 3 hacia abajo) que dicta el éxito de las corporaciones y los mercados a nivel mundial. No verá un gráfico de ventas de la misma manera nunca más. Manténgase conectado.